Diabetes Tipo 2: Los Básicos
Qué es la diabetes: La diabetes ocurre cuando la glucosa en la sangre, también llamada azúcar en sangre, es demasiado alta. La glucosa es la fuente de energía principal del cuerpo. El cuerpo puede producir glucosa, y la glucosa también proviene de la comida. La insulina es una hormona producida por el páncreas que ayuda a que la glucosa ingrese a las células para ser utilizada como energía. Si una persona tiene diabetes, el cuerpo no produce suficiente insulina, no produce nada de insulina, o no usa bien la insulina que produce. Esto hace que la glucosa se acumule en el torrente sanguíneo y, con el tiempo, los niveles altos de azúcar en la sangre pueden aumentar el riesgo de daño en los ojos, los riñones, los nervios, el corazón y los vasos sanguíneos.
Principios básicos de alimentación:
Comidas equilibradas: en general, una comida ideal es la que tiene un balance saludable de verduras, carbohidratos ricos en fibra, proteínas magras y grasas saludables. Llena ½ plato con verduras sin almidón, ¼ con carbohidratos ricos en fibra y ¼ con proteína baja en grasa y algunas grasas saludables.
Fibra: ayuda a lograr un buen control del azúcar en la sangre y alimenta a las bacterias intestinales "buenas" que hacen que sea más fácil metabolizar el azúcar en la sangre: granos integrales, frijoles, verduras, frutos secos/semillas y frutas.
Comidas pequeñas al menos 3 veces al día: ayudarán a satisfacer las necesidades nutricionales y evitarán un nivel bajo de azúcar en la sangre. Intenta no saltarte las comidas.
Agua: la mayoría de las personas necesita de 6 a 8 vasos durante todo el día. Los niveles altos de azúcar en la sangre requieren que bebamos mucha agua. Hidratarse bien puede mejorar la sensibilidad a la insulina y el azúcar en la sangre.
Disminuir o limitar: bebidas endulzadas con azúcar (es decir, jugos, refrescos, tés/cafés dulces, bebidas deportivas), consumo frecuente de dulces y postres, ya que pueden elevar rápidamente el azúcar en la sangre.
Otras prácticas comprobadas de estilo de vida: actividad física regular, manejo del estrés, sueño adecuado.